Agropecuario

Durante los siglos XVIII y XIX, los agricultores de Zizur Mayor cultivaban los mismos productos que los agricultores de los demás pueblos de la Cendea. La cuenca de Pamplona ha sido una zona privilegiada para la explotación de determinados cultivos. Tradicionalmente, la cuenca de Pamplona se ha caracterizado por una especialización cerealística. Así, entre 1785 y 1789, la Cuenca generaba 664 kg de cereal per capita, situándose a la cabeza de las zonas productoras de Navarra. Los suelos han tenido, y siguen teniendo, un alto grado de fertilidad, porque tienen una composición física propicia en la que abundan las limosas y las arcillosas. Esto, unido al clima templado, proporciona a las tierras un alto contenido de materia orgánica, lo que aumenta los rendimientos de los cultivos. Tal vez hoy, al igual que hace doscientos años, los agricultores sigan reconociendo sus tierras por su característico color.
Foto en blanco y negro de un pastor con su rebañoHoy en día, al igual que hace doscientos años, se cultivan «tierras blancas», «rojas», «negras» y «cascajos». Las tierras blancas y las negras son las más adecuadas para los cereales (trigo y cebada). Pero hace años, a finales del siglo XVIII y principios del XIX, sobre las tierras negras se sembraba también remolacha y maíz. No obstante, la superficie de tierra cultivada era menor que la dedicada a pastos. Predominaban sobre el conjunto los sotos y los prados yermos, los cuales se dedicaban a pastos (Jimeno Jurío). En 1817, En Zizur Mayor se dedicaban 639 robadas de tierra blanca de primera clase, 1.416 robadas de segunda clase y 1.506 robadas de tercera clase: en total se cultivaban 3.561 robadas de tierra blanca. Por otro lado, solo había 15 robadas de tierra dedicadas a huerta de tercera clase y 60 robadas dedicadas al cultivo de la viña.Foto en blanco y negro de dos vacas transportando la cosecha

Ciertamente, las modernas maquinarias se han adueñado de los espacios agropecuarios, las tareas manuales son parte de la arqueología agrícola y las pocas familias que se dedican a la agricultura lo hacen compaginándola con otras actividades. No obstante, en la actualidad Zizur Mayor dispone de una superficie dedicada a los usos agrícolas de 315,06 hectáreas. A los cultivos herbáceos en secano se dedican 247,6 hectáreas, a las tierras labradas en regadío, muy poco, apenas cuatro has, y a pastos, 2,75 hectáreas. La superficie forestal no arbolada ocupa 13,8 hectáreas, las coníferas ocupan 20,4 hectáreas, las frondosas, 7,6 hectáreas y el terreno improductivo a efectos vegetativos (cascos urbanos, terrenos y polígonos industriales) ocupa 122,1 hectáreas.

Foto en blanco y negro de varias personas cultivandoEn los inicios del siglo XXI, como ocurre en la mayor parte de la cuenca de Pamplona, se cultiva de forma intensiva el trigo y en menor proporción la cebada. Le sigue en importancia, aunque a mucha distancia, la colza y la avena. Hay que añadir también los cultivos de los pequeños huertos familiares donde abundan las exquisitas hortalizas y verduras de temporada. La viña tuvo su importancia en la localidad hasta que la tristemente famosa epidemia de la filoxera del siglo XIX afectó al cultivo. Pero no es hasta bien entrado el siglo XX, hasta la década de 1960, cuando las viñas desaparecen del paisaje agrícola de la localidad, coincidiendo con la reestructuración del paisaje agrario que supuso la concentración parcelaria, la cual transformó las pequeñas superficies de policultivo en grandes extensiones destinadas al cultivo intensivo de cereal.